El placer de un masaje - La vida nos exige mucho pero no nos acostumbremos al dolor, la rigidez, como algo inevitable. En general, no somos realmente conscientes de nuestro estado hasta que no recibimos “el chequeo y puesta a punto” que es un buen masaje.

El placer de un masaje

La vida nos exige mucho pero no nos acostumbremos al dolor, la rigidez, como algo inevitable. En general, no somos realmente conscientes de nuestro estado hasta que no recibimos “el chequeo y puesta a punto” que es un buen masaje.

¡Realmente cuerpo, mente y masaje están hechos el uno para el otro!

Desde antiguo, el masaje ha probado ser muy efectivo;

En dolores de espalda, lumbalgias, tortícolis, artritis, artrosis, lesiones deportivas, dolor de cabeza, vitalizar la piel…
Además, el contacto físico por el masaje es vital para el bienestar personal, es un medio fantástico para mejorar nuestra calidad de vida y hacer frente a las presiones cotidianas y a la agotadora semana laboral.
Puede incluso significar un viaje hacia la comprensión de nosotros mismos, al tiempo que experimentamos el placer y la gratitud de nuestro propio cuerpo que se siente cuidado, que puede respirar y moverse con libertad.

Más que placer, es como un milagro que permite pasar de un estado de dolencia, estrés, etc. a otro de alivio, curación y bienestar.